Lun12162019

ActualizadoDom, 15 Dic 2019 11pm

"El objetivo de los delincuentes en el robo fue dejar un mensaje extraño y duro hacia la comunidad de Bahía Blanca"

Esas fueron las palabras de Fabián Lliteras, Secretario de Gobierno, quien manifestó su preocupación con respecto al asalto llevado a cabo en una casa del barrio Patagonia, donde estaban reunidos importantes empresarios locales. "La característica del robo requiere de un profesionalismo y de una inteligencia que supera lo que normalmente nosotros vemos en algunos delitos", añadio.

 

Dos de las víctimas del violento accionar delictivo mantuvieron una reunión ayer con el mismísimo Gustavo Bevilacqua, quien los recibió mostrando su solidaridad por lo ocurrido. El empresario Jorge Bonacorsi y el dirigente agropecuario Jorge Grimberg mantuvieron una extensa charla con el intendente, quien estaba acompañado del secretario de Gobierno Fabián Lliteras y por el subsecretario de Gobierno y Protección Ciudadana, Andrés Castillo.

Incluso, Bevilacqua tomó contacto con el titular de la cartera de Seguridad de la Provincia, Alejandro Granados, quien no estaba al tanto de lo acontecido durante la madrugada del domingo pero prometió dar rápidas respuestas en cuanto a la investigación que ya se lleva a cabo.

También trascendió que no habría ninguna reunión extraordinaria entre representantes del Gobierno municipal y la cúpula policial por lo ocurrido, al tiempo que los damnificados solicitarán una audiencia con el fiscal Eugenio Casas -recién nombrado juez-, quien lleva adelante la causa. En paralelo, hay otras fiscalías que investigan hechos recientes que podrían tener vinculación.

En diálogo matutino con el programa "CAFEXMEDIO", el secretario de Gobierno Fabián Lliteras dijo:

"Durante la charla, nosotros recibimos con muchísimo asombro cómo fue la sucesión de los hechos que acontecieron durante la madrugada del domingo en la propiedad de Eduardo Martín. Sí teníamos conocimiento de algunas cuestiones por lo que habiamos escuchado de los actores directos de la situación. Estamos muy preocupados. Sin dudas, esto no fue un robo común. La excusa fue el robo pero el verdadero objetivo de los delincuentes fue dejar un mensaje extraño y duro hacia la comunidad de Bahía Blanca", indicó Lliteras.

El funcionario local afirmó que "quienes cometieron el hecho delictivo actuaron con muchísimo profesionalismo, impunidad e inteligencia" y agrego que "la humillación a la que fueron sometidas las víctimas pareciera no tener vínculo alguno con las pertenencias que recolectaron de los hombres y mujeres".

"La inteligencia en el movimiento y accionar de este evento es sorprendente, en un lugar donde normalmente no vive gente, más bien es un lugar de fin de semana. Los delicuentes llegaron munidos con los alambres cortados previamente. Casi tenían la cantidad exacta que utilizaron para maniatar a las personas que estaban dentro. Sólo le faltaron dos. Sabían cuántas personas había y también sabían quiénes eran a quienes estaban robando", sostuvo.

El Secretario de Gobierno dijo que "es un evento que duró casi 3 horas y normalmente este tipo de episodios no debe durar más de 15 minutos".

"Ese tiempo de estadía es algo que me llama la atención porque el robo propiamente dicho lo podían hacer en 10 minutos y salir lo antes posible del lugar. El resto del tiempo que se quedaron sólo fue con fines de humillación y degradación. Tienen que estar muy seguros y muy tranquilos para estar dos horas adentro de una casa. "Es notable que estas personas conocen el oficio porque gracias a Dios no hubo actitudes de violencia física, sólo verbal, con mensajes muy claros y amenazantes hacia los presentes", remarcó.

Recordamos que los delincuentes ingresaron disfrazados como en las películas de Hollywood. Estaban todos vestidos de negro, de pies a cabeza. El detalle de los guantes de latex negros, en composé con la camisa, el pantalón, los borcegos y el pasamontañas. Al dueño de casa lo llamaban por su nombre. “Vinimos por Eduardo”, repetían. También hicieron referencias que denotaban un conocimiento acabado del resto de sus víctimas.

Las 15 mujeres presentes fueron sentadas alrededor de una mesa, mientras que los hombres “desfilaban” de a uno al baño. Los obligaron a desnudarse completamente y luego los hicieron volver al comedor para pararlos contra la pared. Así fue con cada una de las víctimas. Incluso, tampoco tuvieron piedad con el sacerdote Vicente Tirabasso, a quien también lo hicieron quitarse toda su ropa y sólo le dejaron colgando el crucifijo,

A las damas no las desnudaron pero las denigraron verbalmente y hasta amenazaron con abusarlas.

"Desde la Intendencia hasta la Secretaría de Gobierno tuvimos comunicación con autoridades del Ministerio de Seguridad manifestándoles fuertemente nuestra preocupación y ellos nos manifestaron lo mismo. Están buscando los medios como para desentrañar cuál es la realidad de lo ocurrido. Bahía Blanca se merece saber la verdad de este evento que es extraño al raterío y al oportunismo", aseguró.

"Queremos que esta situación que se planteó llegue a conocimiento del Ministerio porque no es una cuestión normal en la ciudad de Bahía Blanca. Esto no es grave porque los empresarios o los vecinos son conocidos. Todos los delitos son importantes, lo que sí fue raro en este evento en particular es que la característica del robo requiere de un profesionalismo y de una inteligencia que supera lo que normalmente nosotros vemos en algunos delitos, que tienen que ver con robos rápidos y donde la idea es irse cuanto antes", aclaró.

Lliteras subrayó que "lo que cuentan los propios damnificados, la idea era que los que entraron a robar tenían la sensación de querer quedarse en el lugar como para generar un temor y una vulnerabilidad adicional a la que se vive en nuestra comunidad".

"Lo que hay que hacer es comprometer fuertemente a la policía y al Poder Judicial para tratar de desentrañar qué es lo que ha pasado en este evento y en todos los que han sucedido en estos últimos meses en la ciudad. Este tipo de delictos son ajenos al oportunismo y con aditamentos como la violencia verbal, amenazas y humillación. Nos ponemos a disposición y nos solidarizamos con los empresarios y los vecinos de la ciudad que han sufrido este hecho", expresó.

"En cuanto a lo que manifiesta Jorge Bonacorsi, por supuesto que esto tiene que ver con la clase política. En definitiva, es una responsabilidad que va desde el Presidente de la Nación, el Gobernador de la provincia de Buenos Aires y por supuesto del Intendente. Lo que sí decimos es que los vecinos de Bahía Blanca se esfuerzan todos los días para arbitrar mecanismos que tienen que ver con incorporar nueva tecnología para la prevención, lograr que los patrulleros puedan movilizarse hacer su función lo mejor posible, la incorporación de móviles, el proyecto de la Escuela de Policías, etc", enfatizó.

"Hay una necesidad de hablar con los jueces penales. Me parece que hay responsabilidades que tienen que ver con las incumbencias. Cuando Bonacorsi habla de la clase política, bueno, esto es muy claro: si los fiscales y los jueces dicen que los que delinquen no tienen que estar presos porque la norma no se lo permite, ellos mismos deberán instar a los legisladores a modificar las normas. Si no me da la sensación de que los vecinos de la ciudad -de la cual ellos también forman parte- tienen la sensación clara y real de que aquellos que delinquen no están tras las rejas y los que soportamos los eventos de cada uno de ellos tenemos que cumplir con las normas", finalizó.

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