Jue10222020

ActualizadoJue, 22 Oct 2020 5pm

"La investigación por la eventual comisión de delitos de Lesa Humanidad, de los propietarios de La Nueva Provincia, llega a foja cero"

Esas fueron las palabras de Walter Larrea, abogado querellante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) en nuestra ciudad, al referirse a la renuncia del Juez Álvaro Coleffi en la causa contra Vicente Massot. "A quién beneficia la decisión es al imputado y lo que ocurre es que los motivos que hacen que el Juez se aparte son oscuros", añadió.

 

"La salida se debe a que el magistrado interviniente, Álvaro Coleffi, decidió aceptar la recusación que le planteó la defensa técnica de Massot y de Sierra, que es otra causa que tiene. Lo riesgoso son los argumentos por los cuales el magistrado dice que se va a apartar", indicó Larrea a CAFEXMEDIO.

Hay que recordar que ayer renunció Coleffi, el Juez que llevaba adelante la causa por delitos de Lesa Humanidad contra Vicente Massot, quien decidió apartarse de la investigación a partir de una queja por “violencia moral” presentada por Mario Fernández Moreno, secretario de Derechos Humanos del Juzgado Federal Nº1.

"Coleffi llama un juego de pinzas, donde el secretario del Juzgado Federal N° 1, el Dr. Fernández Moreno, actuando como vocero de otros intereses, le presenta un escrito manifestándole la preocupación creciente y la violencia moral y anímica que le genera una serie de inconductas de juez. Esos son los mismos argumentos que la defensa técnica de Massot después esgrime", sostuvo.

El abogado local remarcó que "no lo dice un querellante, una víctima o un familiar sino es el propio magistrado quien denuncia haber sido víctima de un hostigamiento permanente con el fin de apartarlo de la causa".

"Esto tiene como consecuencia que la causa, que estaba en una instancia de decisión en su etapa investigativa, ya no quedaba otra posibilidad que no fuera que el magistrado dictara el acto de procesamiento y la prisión preventiva. Ahora la Cámara Federal debe designar un nuevo magistrado, con todo lo que implica para un juez tomar conocimiento desde cero en una causa compleja", explicó.

"Hay que mirar un poco más y leer a quien responde y a quién beneficia. A quién beneficia es al imputado. Lo que ocurre es que los motivos que hacen que el Juez se aparte son oscuros", añadió.

Larrea comentó que "hay presentaciones judiciales, denuncias penales contra el juez que tienen que ver con la filtración de escuchas en la causa Suris, hay una presentación del Juzgado Federal, que van armando un escenario donde luego se monta la defensa técnica para plantear una recusación y el juez, por lo que manifiesta, en aras de garantizar las garantías constitucionales, decide apartarse de la causa".

"EL Juez Ulpinano Martínez denunció penalmente a Coleffi. Yo no tengo intervención en la causa por la filtración de las escuchas. Digo que es sintomático y sospechoso que horas antes de una instancia procesal determinante, como la segunda indagatoria de Massot, esto se dé a conocer por un medio de prensa propiedad de Massot. La investigación por la eventual comisión de delitos de Lesa Humanidad, perpetrado por los propietarios de La Nueva Provincia, llega a foja cero. Lo que me parece terrible es que estas denuncias no las formula nadie que tenga doble interés sino un propio magistrado", enfatizó.

Con respecto a la designación de un nuevo Juez para la causa Massot, dijo que "la Cámara tendrá que hacer su propio proceso de decisión y no parece que sea una cosa rápida porque ahora viene la feria judicial, vacaciones, playa, bronceador y sombrilla".

"Entiendo que, quien debería ser la persona que subrogue en esta causa, es la Dr. Ana María Araujo pero no podrá serlo porque su padre está procesado en la causa armada. Es probable que la designación recaiga en un abogado de la matrícula. Habrá que ver luego si también otorga las garantías de imparcialidad y debido proceso que son imprescindibles en esta causa", afirmó.

Para finalizar opinó que "el juzgamiento de los delitos de Lesa Humanidad no se ha podido llevar en la ciudad con jueces locales y tuvieron que venir jueces de otras jurisdicciones porque acá estaba todo el mundo al menos sospechado de imparcialidad y recusados en algunos casos".

"No es casual que el juez Coleffi, las tres causas que tenía en sus manos, tuvieran que ver con la participación eclesiástica, de medios de prensa y del poder judicial. Tenía la causa Massot, la causa de Hugo Sierra, y la causa del cura Vara. Son tres causas complejas que deben tocar intereses muy poderosos de la ciudad", sentenció.

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