Jue12142017

ActualizadoJue, 14 Dic 2017 5pm

El kirchnerismo cuenta como aliada a Nidia Moirano para obtener quorum en el Senado Provincial

La salida de varios legisladores del bloque oficialista de la Cámara Alta bonaerense pone en riesgo la mayoría, por ello se analiza el retorno de Sergio Berni. Además otro senador de la región es tentado por el massismo. La abogada bahiense es aliada fundamental para el quorum.

 

Sergio Massa quiere sumar a Ricardo Bozzani y Jorge Ruesga a su bloque de senadores bonaerenses del Frente Renovador, que ya tiene la primera minoría pero con ellos llegaría a 22 votos, uno menos que la mitad del recinto.

El tigrense se apoderó del bloque minoritario el sábado, cuando cerró el pase de Fabio Sorchilli, el senador que había reemplazado a Sergio Berni cuando partió a la secretaría de Seguridad.

Por estas horas se define si Cristina quiere que Berni levante su licencia y vuelva a su banca para obligar a Sorchilli a retornar a San Antonio de Areco. Sería un gesto de debilidad.

Esa movida lo dejó con 20 senadores contra los 19 del Frente Para la Victoria, que así ya no llegará a los 24 necesarios para el quórum con sus aliados Mónica Macha (esposa de Martín Sabbatella), Mario Ishii, ambos con llegada a la Quinta de Olivos; y la bahiense Nidia Moirano, cercana a Francisco De Narváez.

Con la partida de Sorchilli, Gabriel Mariotto llega a un récord difícil de igualar: dejó ir al massismo a nueve miembros del bloque oficialista en el último año de los cuales sólo uno cumplió su mandato.

La lista la integran Jorge D’Onofrio, José Luis Pallares, Baldomero “Cacho” Álvarez de Olivera, Osvaldo Goicoechea (ex jefe de bloque), Sorchilli, Alejandro Urdapilleta, Diana Larraburu, Patricia Segovia y Leonor Granados.

La Política Online menciona que hay quienes sospechan que las falencias del vicegobernador no son sólo por negligencia. Recuerdan que quiere ser candidato a gobernador y nunca rompió relaciones con Sergio Massa.

Con este panorama, las sesiones dependerán de la voluntad de los tres radicales y el senador del GEN, hasta ahora todos dispuestos a no cruzar de vereda. La tradición bonaerense es que los opositores sean más propensos a negociar con los oficialismos.

En el massismo creen que podrían hacer aumentar el daño si le roban más senadores al oficialismo. La permanencia de Ricardo Bozzani en ese bloque es llamativa: se trata del ex secretario general de Felipe Solá, un aliado de Massa.

En el Senado creen que mantiene por acuerdos con el Ejecutivo que penden de un hilo.

Lo de Ruesga es más complejo pero no menos riesgoso para el kirchnerismo. La prueba es que la agencia de noticias de Mariotto, Agepeba, lo llamó hoy para que declarara en contra la partida de Sorchilli.

“No avalo ese tipo de cambios porque es muy importante ser coherente a lo largo del tiempo, no sólo por una cuestión personal sino por la responsabilidad que tenemos de haber recibido el voto popular en el marco de una lista y una propuesta, en este caso del Frente para la Victoria”, dijo el senador.

 Ruesga llegó a su banca de la mano de Dámaso Larraburu, histórico operador peronista de Bahía Blanca convertido en confeso massista, tanto, que se atrevió a posar en las fotos locales del Frente Renovador.

En la ciudad del sudoeste bonaerense nada está claro. El intendente, Gustavo Bevilacqua, es hace tiempo un potencial aliado de Massa, quien manda a sus concejales bahienses a aprobarle las ordenanzas.

Scioli, por su parte, tiene como ministro de Producción al antecesor de Bevilcqua, Cristian Breitenstein.

 La otra pieza con la que sueña el massismo es Moirano, pero es algo más complejo. Su afinidad a De Narváez la acercó al sciolismo con la idea de enfrentar al candidato que ponga Larraburu.

 

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